lunes, 5 de septiembre de 2011

MENORCA EN KAYAK. (PARTE 2)

VIENDO: Nada
ESCUCHANDO:

Tomeu Penya - Illes dins un riu








Tomamos, para desayunar, un té con leche condensada bien calentito (mmmmm sienta divinamente), fuet con pan, que es bueno en toda la isla, y galletas de chocolate. Sólo el té de la noche nos sienta mejor:


El tiempo en la segunda etapa es muy bueno, pero el viento y la mar no nos deja descansar ni un segundo, pocas veces podemos palear sin tener que modificar el rumbo y hacemos más millas de las deseadas. Ahora comprendo porque la mayoría de palistas de kayak de mar llevan orza o timón.
Nuestra primera parada será en las playas de Macarella y Macarelleta, dos de las que están marcadas en todas las guías, rutas, etcétera, como "imperdibles". Finalmente paramos en Macarelleta, ya que ambas están muy masificadas pero Macarella está invadida por un montón de barcas, veleros, lanchas, zodiacs y todo tipo de embarcaciones.


La famosa y decepcionante duna, recientemente recuperada, de Macarelleta:


Empezamos a entrar en cuevas sólo accesibles desde el mar, uno de los motivos del viaje, en embarcaciones pequeñas. Los colores que se encuentran en el interior son alucinantes, en las fotos no se aprecia bien, desde el fucsia, al verde, magenta, grises nunca vistos y muchos, muchos más. La entrada de algunas es pequeña, pero en su interior se hacen bastante amplias.
Bueno mejor os pongo un "puñao" de fotos que se explican mejor que yo.


Yo:


Gerard:


En una de estas cuevas Gerard se tiró al agua para refrescarse, y yo volqué de forma controlada, realizando un rescate esquimal, para quitarme el calor de encima. No fue buena idea ya que la tapa del tambucho de popa (cavidad trasera para poder guardar material) de mi kayak no cerraba bien y entró un montón de agua, cosa que dificultó muchísimo el paleo y me obligó, al llegar a cala Escorxada, a hacer esto:


Aprovechamos para comer y confirmar que la isla es un paraíso para los nudistas, en todas las playas y calitas de difícil acceso había mucha gente practicándolo.
Aquí tuvimos que para más de lo deseado esperando que se secara al máximo mi ropa.

Mirad que pinta :-( tenía el chili con carne en lata que compramos:


Finalmente salimos de la playa y nos dirigimos a Son Bou, muy cerca de donde íbamos a parar, para abastecernos. La zona está dedicada únicamente al turismo, hasta el supermercado era ridículamente caro, aún así compramos lo que nos hacía falta y salimos a buscar un café. Antes de sentarnos le preguntamos el precio a la señora, que era extranjera, y ésta se mostró extrañada. Sorprendentemente la respuesta fue: 1.20 euros. Nos tomamos unos cortados, que después de los dos días de duro paleo que tuvimos, creo que son de los que mejor nos habrán sentado en toda la historia de nuestras vidas.


En la playa de Son Bou, los socorristas, nos guardaron los kayaks y nos dieron información del tiempo. Nos dijeron en que lugar podríamos pernoctar sin problemas. Como os decía, la amabilidad de la gente de la isla fue la tónica dominante del viaje.

El descanso de los "aventureros" será en Llucalarí, una pequeña playa, toda de piedras, que es verdaderamente alucinante. El cielo se ve diferente desde esta calita.
Se me moja la ropa por segunda vez, aunque menos. Hacemos fuego con todas las precauciones, ya que estamos en una construcción de piedra echa por el hombre. Mientras el chef Gerard prepara la cena, su cazo de cocinar (que ha estado en mil batallas y es el que podéis ver en la foto del chili con carne) se vuelca y se pierden la mitad de los espagueti, pero el "hombre" curtido en más de mil expediciones, los reaprovecha, lavándolos con un poco de agua para quitar la ceniza, bichos y demás elementos extraños que pudieran haber, y los mete con los macarrones boloñesa que, también, preparamos para cenar.

En Llucalarí:


Aquí durmió Gerard...


... a cubierto. Yo como era mi primer vivac me tumbé en la entrada, bajo las estrellas, que aún son más numerosas que el día anterior. La sensación es impresionante. La gente suele decir que se sienten pequeños bajo un manto de estrellas así, pero yo tuve la sensación contraria. Te sientes grande por compartir existencia con tanta belleza.


Gerard imitando a personajes de la historia, es fanático de ella, a ver si los adivináis:


La foto friki:


Yo:


El pensador:


Ahh!!! No si soy yo también... ;-)

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