martes, 2 de abril de 2013

COMO DIRÍA MELVIN: UN ODIO

VIENDO: NFL
ESCUCHANDO:


... ¿Qué mejor manera de empezar que odiando algo?

Creo que esta vez muchos seréis tan "odiadores" como yo.

Hagas lo que hagas, se te pega al cuerpo como las ventosas de un pulpo; hagas lo que hagas, siempre está fría; la sujetes con lo que la sujetes, siempre se arrima a ti en busca de cariño y, casi, todas son feas de narices.

¿Ya lo sabéis?

Pues claro, LA CORTINA DE DUCHA. Es obvio que soy hombre de mampara. No entiendo, salvo claustrofóbicos, por qué todavía existen cortinas de ducha y bañeras en algunas casas y hoteles.
La humedezco y la pego contra las baldosas para que no entre el aire frío y no se adhiera a mi piel como el aeronflix, le pongo botes de jabón, la aguanto con el pie (cosa que casi me cuesta las lumbares, o algo más, al estar a punto de resbalar) pero nada, la rebelde y malévola cortina, siempre, siempre se empeña en abrazarme.

Desde aquí hago un llamamiento a todos los hoteles, hostales y fondas del mundo, o a los que yo pueda ir por lo menos:

Ponga una mampara en su vida. Lo agradecerá... y yo también.

Ciao, ciao, ciao

1 comentario:

Butterflied dijo...

¡Fecundo la moción! We ♥ mamparas. xDDDDDDD