ESCUCHANDO: Cosmos: Historias de viajeros
Una tarta Tatin bien hecha es una verdadera delicia. Yo no estoy de acuerdo con el origen de la receta. Siempre había oído que la realidad fue que la tarta cayó y para aprovecharla la hornearon al revés, para gran deleite de los comensales.
Es una receta rápida, se puede prepara en apenas 45 minutos cocción incluida.
La masa: Mezclamos unos 150g. de harina, una cucharada de

Tip: La gente suele usar pasta quebrada comprada del súper, pero ya veis que no es necesario, y siempre queda mejor con la pasta casera.
El relleno: Cortar las manzanas, la cantidad suficiente para el tamaño de la tarta, en octavos. Se puede usar casi cualquier tipo de manzana, pero yo aconsejo la reineta. Poner en una cazuela plana, unos 75g.. de mantequilla con unos 50 o 60g. de azucar y hacer un caramelo al fuego. Mucho cuidado con dejar de remover un segundo, o con olvidarse de que está en el fuego. El caramelo casero hay que vigilarlo constantemente porque si se pasa un segundo se quema y que hay que tirar todo lo que haya tocado. A medio hacer ponemos las manzanas cortadas para que se caramelicen un poco.
Elavoración: Sacamos la pasta de la nevera la extendemos, y después de colocar el caramelo y las manzanas en el molde del horno, colocamos la masa y metemos los bordes por dentro para hacer la forma del pastel. Meter la tarta en el horno, precalentar antes a unos 180 grados, unos 30 o 35 minutos, o en su defecto hasta que la masa esté doradita y a vuestro gusto. Dejarla enfriar unos diez minutos y desmoldar.
Tip: Doblar las cantidades para hacerla más grande, así nunca hay riesgo de equivocarse.
En algunos sitios veréis que se le añade canela, para nada. Error gravísimo que mata el sabor puro de las manzanas.

Bon appetit.
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